Cines
“La cultura es algo a lo que la gente puede renunciar temporalmente, pero no indefinidamente”

Entrevistamos a Miguel Ángel Pérez, propietario de los nuevos Cines Embajadores.

La pandemia ha causado problemas en prácticamente todos los sectores, pero más todavía en el sector cultural: librerías de barrio cerradas o manteniéndose gracias a cheques improvisados para futuras compras, cantantes, actores y actrices sin poder ejercer delante de su público. Pero, a pesar de todo, hay quien apuesta por iniciar nuevos proyectos, como en el caso de los nuevos Cines Embajadores.

Entrevistamos a su propietario, Miguel Ángel Pérez, para saber en qué consiste su apuesta por el “cine de barrio” y cuál es su visión sobre la situación actual para la cultura.

¿Qué os motivó a iniciar el proyecto?

Era una idea que me atraía. Desde el punto de vista de un negocio, yo pensaba que los cines de Madrid habían desaparecido por una cuestión especulativa: daba más dinero abrir un supermercado que un cine, pero era un dinero rápido que los dueños de los locales cogían. Se cerraron muchos cines en el centro de Madrid porque la vida se transformó, no porque la gente dejara de ir.

Entonces, yo sabía que esta era una zona muy inquieta culturalmente, con un montón de teatros, con el Reina Sofía, el barrio de Lavapiés con las galerías de arte… dije “joder, aquí hay de todo, menos un cine”. Quizá tenía sentido encontrar un local que no fuera muy grande y sin unas grandes perspectivas, no poner un cine al uso, con sus 10 o 12 salas, ya que eso tiene un coste de entre 3 o 6 millones de euros.

Montar una cosa a pie de calle, con 3 salitas pequeñas, podía costar menos. Entonces, me puse a la búsqueda de local y, un año después, encontré este local en la glorieta de Santa María de la Cabeza, que es una plaza bastante concurrida y agradable, con paseos anchos, un montón de bares y restaurantes, y vida social.

El local era un antiguo banco, pensé que se adecuaba más o menos a las posibilidades que yo quería, con techos altos, sin demasiadas columnas para poder poner las salas y cumplir de una forma fácil las condiciones de accesibilidad para discapacitados. Entonces, me lancé a la aventura de montar un cine.

Entrada CInes Embajadores – Jesús Moreno

¿Contasteis con ayuda o consejo de personas que gestionaran proyectos parecidos? Hasta hace un año existían otros proyectos, como el cine de Las Rozas.

No, es que este es un proyecto absolutamente diferente: todos los cines que se han hecho en España siempre se han hecho en las ruinas de otros cines o en donde antes había otros cines. Yo vi que eso se escapaba de mis posibilidades económicas. El cine de Las Rozas ha sido una ruina para los que lo montaron, han perdido hasta la camisa. Quizá era demasiado grande, una butaca vale casi 200 euros, por ponerte un ejemplo. Empiezas a multiplicar y, solamente en butacas, son 200.000 euros.

Todos los cines que se han hecho en España siempre se han hecho en las ruinas de otros cines o en donde antes había otros cines

Mi proyecto es diferente, un cine que se pone en un local pequeñito, adecuado… y la verdad es que la inversión no ha sido demasiado grande. Es una cosa que yo tengo en la cabeza, pero es que este cine es diferente a todos los cines de España, en comparación.

¿Esperabais la acogida que ha tenido?

Nos ha beneficiado el tema de lo romántico de “tú fíjate, una persona en plena pandemia pone un cine”. Nosotros ya teníamos previsto abrir el cine. Estábamos a falta de un par de semanas para la apertura de los cines cuando llegó la pandemia. A nivel mediático sí que hemos tenido una repercusión tremenda: El País nos ha hecho 4 artículos, hemos salido en todas las televisiones.

Todo eso nos ha dado mucha fuerza, pero también este es un barrio en el que vive mucha gente, con una densidad tremenda. Muchos edificios son de casi 20 plantas. Este es el nuevo centro, por así decirlo, porque con la gentrificación y los pisos turísticos lo que conocíamos como el centro de Madrid, Callao, Gran Vía y esas zonas, ya no vive casi nadie. Había una periodista, Nieves Concostrina, que decía que ella vivía allí y que, cuando salía a las 8 de la tarde a aplaudir, no había nadie, porque solo hay oficinas y pisos turísticos, claro.

Este es el nuevo centro, aquí viven un montón de periodistas, actores, directores…es una zona muy viva. Por la experiencia que estoy teniendo, todo el mundo me dice “es que vivo ahí enfrente, me encanta el cine”.

A causa de la pandemia, el sector cultural ha tenido que recurrir a campañas para salvar parte de sus proyectos: ¿cuál es vuestra visión en cuanto a los próximos meses?

Es muy pesimista. O sale pronto una vacuna, o la gente lo va a pasar muy mal. Aunque yo creo que me irá bien, pero es que la gente tiene muchísimo miedo. Que no haya una segunda ola sería casi un milagro. Quieras que no, la cultura es algo a lo que la gente puede renunciar temporalmente, pero no indefinidamente. Aquí estamos siempre con todo cogido con alfileres.

La cultura es algo a lo que la gente puede renunciar temporalmente, pero no indefinidamente

La cultura en España está en la calle, y ya no te voy a decir del mundo de la música, que ha desaparecido completamente como lo entendemos (festivales, conciertos). El teatro también completamente parado. En el cine hemos tenido un poco más de suerte, pero también lo estamos pasando mal.

¿Cómo debería ser el cine o la librería de barrio para conseguir hacer frente a las grandes cadenas?

Con una programación diferente, como la que tenemos nosotros. Apostamos por el cine en versión original, por películas que no encontrarás normalmente en los cines que tenemos alrededor, como Méndez Álvaro o los grandes complejos; apostamos por un cine alternativo, con ofertas como ópera, documentales, o cortos. Buscamos que sea una cosa muy viva, que siempre se estén haciendo cosas y que la gente lo vea cercano. Es la única manera de salir un poco adelante.

¿Tenéis pensado realizar algún proyecto con centros culturales de la ciudad? Ya sea algún festival o ciclo.

Sí, nosotros estamos abiertos a todo tipo de ideas. Por la pandemia no puedes preparar nada específico, sabiendo que quizá te lo pueden cerrar pasado mañana. Vamos preparando semana a semana.

¿Cuál es el tipo de cine por el que apuesta Cines Embajadores?

Cine en versión original, cine europeo, documentales, cortos… aunque también hay un espacio para lo que llamamos cine “feel good”, ese cine agradable. También tenemos que ser arriesgados, tenemos que ver algunas propuestas, ya que la semana es muy larga. Ahora estamos poniendo reposiciones, como “Cinema Paradiso”. También esperamos dedicarle su espacio al cine LGTB.

Vista la recepción de Cinema Paradiso, ¿mantendréis la apuesta por el cine clásico?

Desde luego. Siempre que quieran las distribuidoras. El otro día me decían “ay, la película ‘El Jovencito Frankenstein’ es de mis favoritas”. Para mí eso es un clásico, aunque en gustos no hay nada escrito. Pero sí, si las distribuidoras apuestan por ese tipo de cine. El día 14 se estrenará “Origen”, previo al de “Tenet”. Es nuestra idea.

¿Tenéis alguna película o ciclo que os haga ilusión proyectar?

Este año se celebra el 20 aniversario de “El Bola”. Fue una película que cambió el mundo, por así decirlo, independiente, pequeñita. Se estrenó en una sección paralela del festival de San Sebastián. Logró arrasar, ganó varios premios Goya. Su director, Achero Mañas, va a estrenar nueva película. Ya la he visto y es excepcional. Me haría ilusión hacer un pequeño evento con los actores y el director, poder proyectarla en los cines.

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Jesus Moreno Ruiz

Jesus Moreno Ruiz

Amante del verso y la reflexión, al igual que de la música, el deporte y los videojuegos. Estudiante de periodismo.

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