Una salvaje e incomprensible agresión homófoba en Londres se viraliza y crea un enfado colectivo en las redes

Una azafata de Ryanair y su pareja sufrieron esta brutal agresión homófoba en Londres, el pasado 30 de mayo a las 2.30 horas

Melania Geymonat, y su pareja, Chris, cogieron un autobús nocturno -N31 en West Hampstead- para volver a la casa de ésta en Camden Town. Nada más sentarse en el piso de arriba, un grupo de hombres se les acercó y empezó a insultarlas. Pero el ataque no quedó ahí. Después comenzaron a golpearlas y les robaron sus pertenencias antes huir del autobús.

Melania decidió publicar en sus redes sociales la fotografía de la agresión, para denunciar lo ocurrido.

«El miércoles pasado tenía una cita con Chris. Subimos al bus nocturno, al piso de arriba, el asiento de adelante, de camino a su casa en Camden Town. Hay momentos que no recuerdo, si fue el shock o quedé inconciente no lo sé precisar. En ese momento debimos besarnos o abrazarnos, ya que los hombres que allí habían o subieron después de nosotras (no lo sé) nos siguieron y se ubicaron cual tribuna pidiendo que nos besáramos para su deleite, diciéndonos lesbianas, aludiendo a poses sexuales y demás cosas que no recuerdo, haciendo gestos con sus manos mientras se divertían diciéndonos «scissors» . Como si fuéramos un espectáculo y ellos la tribuna a entretener. Eran al menos 4 hombres. En el piso de arriba eran sólo ellos y nosotras. Yo en un intento de aliviar la atmósfera empecé a hacer «chistes» . Realmente pensé que podía mediar la situación que pasaría como uno de los desagradables momentos QUE USUALMENTE debemos soportar como MUJERES Y COMO HOMOSEXUALES, y que se calmarían.  Chris se hizo la enferma para que nos dejaran de hablar. Pero ellos siguieron acosándonos,» relataba en su Facebook.

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«Realmente pensé que podía mediar la situación que pasaría como uno de los desagradables momentos QUE USUALMENTE debemos soportar como MUJERES Y COMO HOMOSEXUALES, y que se calmarían.  Chris se hizo la enferma para que nos dejaran de hablar. Pero ellos siguieron acosándonos»

Miriam Salgado Albertus