«¿Cuál es el verdadero riesgo? No ser feliz» Edgar Oceransky en Actualidad Joven

1) Empezó su carrera en los noventa. ¿Cómo fue ese comienzo? ¿Siempre quiso dedicarse a la música?

No, yo no quería dedicarme a la música. Yo estaba estudiando psicología cuando empecé a cantar. Cantaba en una peña (una sala como Libertad 8) muy típica que se llama El Sapo Cancionero, porque me encontré con una amiga que le gustaba cantar también y nos ofrecieron un sitio, pero no era mi intención dedicarme a la música.

Me gustaba, era un buen pasatiempo pero no era  una opción de vida en ese tiempo, empecé a ver cantautores y ya me empezó a llamar la atención y a decir bueno, “tal vez tengo que tomarme esto más en serio porque me está gustando, me está llamando más de lo que me llama la escuela”

Descubrí con el tiempo (después de los primeros tres años de estar combinando la música y la escuela) que mi vocación estaba en la música no en la psicología. Tuve que hacer un cambio de timón.

2) Ya ha estado en España antes para presentar otros discos y ofrecernos conciertos, ahora está aquí para presentar una mirada. ¿Qué tal han sido sus experiencias aquí?

He tenido experiencias de todo tipo en España, porque desde la primera vez que fue en 2002 he venido en diferentes momentos de mi vida y para diferentes cosas.

La primera vez vine a Canarias para dar un concierto. Después sí que empecé a venir aquí y a conocer a algunas personas de mi generación (cantautores) pero ya cuando empecé a tomármelo más en serio fue en 2011 que grabé un disco aquí, en Salamanca, con un productor maravilloso que se llama Carlos Narea.

Yo organizo también un festival en México que se llama TROVAFEST y a partir de ahí (después de que hice una carrera larga y sólida en México), pude empezar a convocar artistas de otros países. Ahí conocí a Pedro Guerra, Rozalén, Marwan… Entonces el intercambio se hizo más constante y más serio. Yo esta gira que hago es porque me invitó Pedro Guerra a cantar con él a hacer una gira en Canarias y aprovecho en Libertad 8 y otro solo en Gran Canaria.

Pero es la vez que yo más me he sentido en mi ambiente, no lo siento como un lugar desconocido, estoy lleno de amigos en España ya viene gente a verme a los conciertos… Entonces yo podría decir que este es el principio serio de mi carrera en España ahora.

 3) También grabó N otra vida en España. ¿Cómo surgió esta oportunidad?

Carlos Narea es alguien que ha aparecido en mi vida indirectamente desde hace mucho tiempo. El primer disco que yo compré en mi existencia (tenía seis años) fue un disco de los Hombres G. Ese primer disco me abrió a la música que yo había escogido. Yo me abrí a la música desde muy niño porque en mi casa hay un ambiente muy musical. Vi que Carlos Narea lo producía con el tiempo y ya que se fue volviendo de mis discos recurrentes.

Después seguí comprando música (a finales de los 80), y la música española tuvo un boom en México muy fuerte (Miguel Bosé, Miguel Ríos…) muchos de los discos que a mí me gustaban  o me hacían algo, los había producido él.

Con el tiempo, cuando me firmó una discográfica en México y después de haber grabado el primer disco, conocí a Cristina Narea (hermana de Carlos y cantautora) y nos hicimos buenos amigos. Desde entonces yo le dije que yo quería que su hermano me produjera un disco y ahí estuvimos medio en contacto.

Pasó el tiempo pero tuvo que llegar un momento muy difícil y grave en mi vida que yo me enfermé a punto de morir y cuando me salvaron, me di cuenta de que no había muerto y que tenía otra oportunidad decidí no volver a dejar nada para mañana. Así que hablé a Carlos (buscando a Cristina por teléfono) diciendo que quería que hiciese mi próximo disco y que necesitaba que fuera para dentro de cuatro meses porque yo tenía una gira importante y ya la quiero hacer con el nuevo disco y me dijo que “qué bueno, yo te cobro tanto y no tengo tiempo para hacerlo en esas fechas pero lo podemos hacer en ocho meses porque yo me voy a Colombia a producir un concierto muy grande”.

A los quince días me habló por teléfono y me dijo que acababan de posponer lo de Colombia y que tenía un hueco para hacerlo. Me fui para allá y desde ahí todo empezó bien porque gracias a eso mi mente se despejó y se abrió a las posibilidades de la vida. Cuando tú te sueltas y no pretendes ir solamente a lo seguro sino que levantas tus velas y dejas que el viento vaya llevándote hacia algún lado, me pasaron cosas maravillosas con Carlos.

Primero al llegar aquí  vine con un artista mexicano que se llama Reyli que estaba aquí grabando un vídeo con Miguel Bosé. Nos vimos un par de días y en uno de esos días veníamos caminando por la calle y yo conocí a una chica que me gustó muchísimo. Afortunadamente las personas con las que la chica venía eran mexicanos y eran fans de mi amigo, entonces se acercaron, lo abrazaron y le dijeron que fuésemos de fiesta. A la pobre muchacha la dejaron sola y yo tuve que apiadarme de ella. Esa fue una cosa súper linda porque ahí descubrí otra parte de mi vida.

Cuando la vi, independientemente de que me gustara o no sentí algo muy fuerte con ella y cuando nos fuimos al bar estaba indagando de donde podía haberla conocido, porque mi sensación era de haberla conocido antes. Pero la chica era de Suiza y tenía quince años menos que yo y no había manera de que nos conociéramos, entonces yo indagaba pero nada y ya dijo que no nos conocíamos. Yo la contesté que sí la conocía, pero que la conocía de otra vida.  Y eso es lo que yo sentí, que la conocía de otra vida.

Me quedé con eso, fue un encuentro de dos almas que se vuelven a ver y al día siguiente que yo iba de vuelta a Sevilla escribí la letra de esa canción, de eso habla la canción, del encuentro con ella y de que hay personas que conoces desde mucho antes atrás y que no tiene nada que ver con la existencia terrenal, entonces cuando llegué allá hicimos la música de esta canción con alguien a quien  yo había admirado mucho, que se llama Tito Dávila, que era el pianista de Los enanitos verdes, una banda argentina. Todo iba mejor.

Así fueron caminando las cosas, me dejé llevar totalmente en ese disco y la experiencia fue que cuando yo volví a México los discos anteriores nunca me había dejado producir absolutamente, aquí yo me solté y me dejé llevar. Creo que fue una muy buena idea porque el resultado fue buenísimo, estuve tres años de gira con ese disco.

4) En el susodicho disco, en el título hay “n” sola. ¿Por qué?

La gente observadora se merece mejores respuestas (dice entre risas)

Mi número es el nueve, por mi fecha de nacimiento, por mi nombre, por muchas circunstancias. Cuando grabé el tercer disco y estábamos haciendo la portada me di cuenta que todos mis discos si sumaban las letras lo podían reducir a nueve.

Tenía claro que se tenía que llamar “En otra vida” porque Edgar Oceransky revivió y porque era otra persona. Me sobraba una letra y de pronto caí en dos cosas. Primero en una cosa matemática (tu pones n y quiere decir cualquiera, podría ser cualquier otra vida) y luego en el mundo en el que vivimos (nosotros cuando texteamos ponemos nos vemos “n”, estamos siempre quitando letras a las palabras).  Era algo muy fácil de leer y tenía ya distintos significados y me cuadraba con mi número nueve, por eso lo dejé así.

 5) Cada vez hay más jóvenes desmotivados que no luchan por sus sueños y que se conforman con lo que tienen. ¿Podría darles algún consejo?

Edgar: Primero quisiera saber por ejemplo si ustedes me pueden decir por qué pasa eso, por qué creen ustedes que pasa eso a la gente de su generación.

Miriam: pues porque muchos han visto que a otros no les ha salido bien y no quieren arriesgarse a que les duela en mi opinión.

Andrea: Lo que decía usted, que no arriesgamos, que no vamos por otro camino siempre vamos entre medias y también por el tema del dinero. Por el futuro que nos espera, porque ya no es como antes que se podía estudiar lo que quisiese. Ahora nos tenemos que ceñir en un mundo donde el capital es lo único y nuestros intereses ya están olvidados.

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Edgar: Eso que ustedes han observado en su generación yo lo vi también en la mía y lo vi en la de mis padres, es un problema de la edad. Efectivamente tiene mucho que ver en el mundo que vivimos ahora, al haberle brindado toda la importancia de la felicidad al dinero la humanidad se va a perder. Se empezó a perder desde los años cincuenta porque el dinero simplemente es papel, no sustentado por nada.  Nosotros estamos empezando a actuar como si fuéramos monedas. Creemos que el valor que tenemos es el que imprimen en nuestro papel. La gente no se quiere arriesgar porque les dijeron que eso es lo que se tiene que hacer. Estamos educando a la gente para ganar dinero, no para ser felices y esa es la diferencia.

Cuando tú educas a alguien para ser feliz jamás va a ver como un riesgo el dedicarse a la música o cualquier cosa, perseguir tus sueños, que es lo mejor que puedes hacer en tu vida.  A lo que me refiero es, cualquier profesión que tú veas tiene sus riesgos y tiene sus satisfacciones. ¿Cuál es el verdadero riesgo? No ser feliz. Eso es lo que está en juego para todos porque lo que privilegia a cualquier empresa es que el empleado que tienen haga las cosas bien. Solo vas a hacer que tu empleado haga las cosas bien si ama lo que hace. Su pago es su trabajo no el dinero que le dan por ese trabajo, esa es la diferencia absoluta.

Ahora va a empezar la respuesta: ¿Yo qué les diría? Que busquen la felicidad, es la única manera de realmente ganar dinero. Ese es yo creo la respuesta. Busquemos la felicidad. Y la felicidad te va a decir que estás dispuesto a hacer pagando, no que te paguen… ese día vas a ser tan bueno que te van a perseguir cosas.

 6) La mayoría de sus canciones son muy emocionales. ¿Tiene usted algún referente que le sirve como inspiración?

Referentes tengo muchos, de gente que he escuchado y que me han influido directamente en mi manera de componer, puedo decir que, aunque son muy variados pueden ir desde Silvio Rodríguez, Armando Manzanero, Joaquín Sabina, Concha Buika, Queen, Amos Lee, Dire Straits… Esa música me ayuda a tener referentes tanto estéticos, como históricos, como melódicos…

Como inspiración no, la inspiración para las canciones viene de lo que tú vives. Yo escribo solamente las cosas que me pasan. A  esas cosas las pongo atención y cuando  veo que alguna que ha sido recurrente, que me ha cambiado la manera de pensar ha sido importante para mí, que propició una felicidad muy grande en mi vida o me trajo una tristeza muy profunda y entonces aprendí también de esa tristeza… es todo esto sobre lo que escribo. Por eso mis canciones son más emocionales, cotidianas, hablan de la vida común y corriente que todos pasamos. El verdadero valor de la vida humana está en la vida cotidiana. El 80% de nuestra existencia es cotidiana. Solo muy de vez en cuando nos pasa algo que nos sorprende o que vuelve tu vida diferente y no quiere decir que uno tenga en cuenta lo que le hace diferente, sino que no puedes vivir esperando solamente a que llegue ese momento.

 7) ¿Es muy cansado realizar más de 80 conciertos al año? ¿Cómo lo compagina con su vida personal y con la organización del TROVAFEST, el festival de cantautores más importantes de Iberoamérica?

Es muy cansado, pero también mi personalidad es muy acelerada. Tengo que estar haciendo cosas todo el tiempo. Soy bastante estático físicamente pero mentalmente estoy todo el tiempo viajando, entonces si no estoy aterrizando en cosas y realizando proyectos me vuelvo loco porque empiezo a pensar en muchas pendejadas.

¿Cómo lo compaginé? Primero la edad ayuda mucho. Yo llegué a hacer cien conciertos en un año y ahí en medio de eso grababa algún disco. Pero de pronto sí que se cansa el caballo. Porque el concierto dura dos horas, luego están los trayectos que hay que hacer, levantarse para el avión, las entrevistas… ahora mismo llevo tres semanas fuera de mi casa.

baner03.pngCreo que uno tiene que aprovechar el momento de su vida en el que está yo aproveche el momento en el cual tenía suficiente energía para hacerlo y ahora le dedico mucho tiempo a la gestión del festival (eso me lleva mucho tiempo), pero es tiempo que me permite estar en muchos lados. Todas las largas horas de aviones, de autobuses, de carretera… ahí estoy trabajando, porque ese trabajo está en mi cabeza… ya cuando se acerca la hora del festival como ahora, hacemos un grupo del festival que se encarguen de la realización de las cosas que yo planee, pero sino no podría.

El  año que viene las cosas empiecen a cambiar y haga menos conciertos para poder brindar más tiempo a mis hijas. Tengo dos hijas y siempre quise ser un padre presente en la infancia de sus hijas. Asique lo he sido hasta donde puedo. La mayor empieza a darse cuenta de mis ausencias, ya me extraña, a pesar de que le he ido explicando de que el trabajo de su papá tiene cierta naturaleza y eso ella lo tendrá que ir entendiendo también. Siempre tiene que haber una negociación. Y que cuando uno toma una decisión, tiene que saber que está rechazando otras y uno no se tiene que sentir mal por eso.

 8) Finalmente, hemos leído que usted ha colaborado con numerosos artistas. ¿Tiene algún recuerdo que quiera comentar con nuestros lectores? ¿nos podría decir algún artista o grupo que es especialmente importante para usted?

Pues justo me acaban de pasar dos cosas maravillosas. Una de ellas ayer mismo en Tenerife con Pedro Guerra,  un cantautor al que yo admiro desde que tengo 16 años y que no es mucho mayor que yo (pero el comenzó antes la carrera). Le conocí aquí, en un bar de Madrid, porque él me buscó, él me llamo y dijo que quería conocerme. Empezamos una buena amistad, a hacer cosas juntos, se vino a México… Todo eso resulto en que ayer yo estaba cantando en la ciudad donde nació pedro guerra, para el público de pedro guerra y recibí, después de cantar una canción mía con él, una ovación de pie de cuatro minutos. Eso es algo que jamás habría esperado pero que siempre soñé. Pedro me abrazaba y le dije que tuve algo que nunca él iba a entender y es que a pesar de que seas un muy amigo mío nunca vas a dejar de ser pedro guerra para mí. Esa es una de las lindísimas cosas que me ha dado la música, la vida y dejarme llevar.

Y otra, hace dos semanas, hay un artista que se llama Armando Manzanero, es un señor de ochenta años pero que hoy por hoy les puedo decir que es un compositor de habla hispana que más dinero ha generado en la existencia. A mí me gusta mucho como escribe y es para mí el ejemplo de lo que debe ser un artista, que nunca tuvo complejos y que nunca estuvo de moda por su físico, eso nunca importó. Él me invito a una gala,  a ser jurado de ese concurso y luego a un concierto que se hace de una gala, al día siguiente. Después de dos horas de concierto donde estábamos muchos artistas de todos lados, de Italia, de cuba de México…. Todos nos cansamos de otra y otra y otra… la última vez que salimos al escenario y la gente estaba de pie y seguía aplaudiendo me agarra aquel viejito de ochenta y tantos años y me dice: tú y yo vamos a cantar una canción,¿ quieres cantar una canción conmigo? Le dije: llevo 41 años queriendo, maestro. Para mi es ese el resumen de hacer las cosas con amor, porque yo venía de los últimos diez días antes de eso, había tenido ocho conciertos en ocho ciudades diferentes, había dormido dos o tres horas por día y estuve a punto de no ir a ese concierto.. Yo estaba hecho mierda absolutamente, y yo ya me quería ir a dormir. Para mí fue salir del escenario e ir corriendo a la camioneta para llegar al hotel y poder dormir un rato y la vida fue muy buena conmigo por haberme esperado y haber aguantado todos esos viajes como debe de ser, con una sonrisa, cantando bien, siendo amable, sin ser patán con nadie. Porque a veces es eso lo que a los artistas se les olvida porque creen que son diferentes. Y el artista no es diferente de nadie, no tienes nada de especial que no tenga otra persona. Todos somos igual de especiales. Nosotros somos visibles, pero eso es distinto, y eso a las personas se le olvida. Y es algo que aprendí

Por otro lado, uno de mis artistas especialmente importantes es el mismo Armando Manzanero. Porque tiene canciones hermosas Y porque es un tipo que ha trabajado y ha salido a delante sin tener en cuenta los prejuicios que podrían tener sobre él. También porque a los ochenta y pico años, teniendo tantos años y tanto dinero es el hombre más sencillo del mundo. Tiene muchos detalles con la gente que él cree que vale la pena. Al salir del concierto, él fue el primero que fue a hacerse fotos, a firmar autógrafos a las señoras…. Yo me pregunto si yo podría llegar a esa edad con esa energía con esa amabilidad, con esa disposición.

Ese tipo tiene muchísimo dinero y se levanta todos los días a trabajar. No es el dinero, es la felicidad.

ENTREVISTA REALIZADA POR ANDREA LÁZARO Y MIRIAM SALGADO.

Miriam Salgado Albertus