Orgullo LGTBIQ
Se cumplen 51 años del Orgullo: un símbolo de lucha por los derechos LGTBIQ+

El 28 de junio de 1969 de madrugada se convocaron manifestaciones multitudinarias para denunciar la falta de visibilidad y violencia hacia la comunidad LGBTQ+.

El día: 28 de junio de 1964 de madrugada. El lugar: Stonewall Inn. El hecho: se convocaron una serie de manifestaciones multitudinarias en la ciudad para denunciar la falta de visibilidad y violencia hacia la comunidad LGTBIQ+. El significado: se crea el día del Orgullo.

Este año, se conmemoran los 50 años de la primera manifestación del colectivo LGTBIQ+. La festividad del orgullo ha logrado constituirse, tal y como la conocemos actualmente por el resultado de una lucha constante por el reconocimiento de sus derechos y su respectiva visibilidad.

Todo comenzó un 28 de junio de 1969, en uno de los pubs de ambiente más famosos de Nueva York: el Stonewall Inn.  Esa misma madrugada, tras los constantes abusos policiales y casos de lgtbifobia, se convocaron una serie de manifestaciones multitudinarias en la ciudad. para denunciar la falta de visibilidad y violencia hacia la comunidad LGTBIQ+.

Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, dos mujeres trans, trabajadoras sexuales e inmigrantes, se convirtieron en las personalidades más célebres y decisivas de dichas protestas.

Ambas, muy buenas amigas, lideraban una organización que recibía el nombre de Street Transvestite Action Revolutionaries (STAR; Revolucionarias activistas travestidas callejeras). Sus principales objetivos eran luchar por la liberación del colectivo y crear conciencia ante el SIDA.

Manifestación del Orgullo en Inglaterra / Sephelonor – Pixabay

Dicha manifestación, acabó con un gran número de heridos y detenidos por parte de la policía. Sin embargo, también acabó convirtiéndose en un símbolo de lucha y victoria.  

A día de hoy, medio siglo del altercado, el 28 de junio de cada año, se sigue celebrando las manifestaciones del Orgullo. Un día que intenta concienciar y defender los derechos LGTBIQ+ y denunciar la opresión y discriminación que ha sufrido dicha comunidad a lo largo de la historia.  

Las manifestaciones actuales cada vez ganan más peso pero… ¿Eso ayuda a visibilizar la causa?

En estos últimos años, estas manifestaciones han ganado cada vez más peso en la sociedad, generalmente en Europa y Norteamérica, y el número de asistentes cada vez es más elevado.

De hecho, en el 2017, Madrid fue nombrada como capital del WordPride y se estima que más de 2,3 millones de personas acudieron a la ciudad para celebrar el Orgullo. Pero nos surge una pregunta: ¿hasta qué punto, este evento ayuda a visibilizar a día de hoy la causa LGTBIQ+?

Dos hombres sosteniendo una bandera. / Freepik.

El Orgullo se ha convertido en este último siglo en un “trampolín” de marketing para las grandes empresas como Google o UBER, entre otras. Estas multinacionales, ganan cada vez más presencia en las marchas por las carrozas y obtienen una notable repercusión por sus ofertas comerciales y promocionales “gayfriendly” durante esos días.

El único enfoque que se presenta es el “hombre gay cisnormativo”

La constante capitalización y el único enfoque que se presta al “hombre gay cisnormativo”, hace que la visibilidad del resto del colectivo, pase a un segundo plano.

Esto último, lo denuncia la periodista y escritora trans, Valeria Vegas.

“Existe más transfobia por parte de algunos sectores de la homosexualidad, que sólo asumen o aceptan la transexualidad como algo lúdico y frívolo. Es decir, sólo les grada si lo ven como algo degradante o que les pueda hacer reír, y eso en el fondo esconde cierta transfobia, no en el sentido estricto de la palabra, pero sí como algo en lo que en definitiva te acabas burlando. Hoy en día las personas trans están mucho más unidas que hace tres décadas”.

“Hoy en día las personas trans están mucho más unidas que hace tres décadas”

Como contrarrepuesta a todo ello, desde hace apenas unos años, se celebra en ese mismo día, la marcha del Orgullo Crítico. En ella, se denuncia la falta de apoyo y visibilidad dentro del colectivo y la imagen comercial que conlleva dicho evento.

Existen aún 72 países en donde pertenecer a dicha comunidad, es ilegal y penado hasta con la muerte

Y es que aunque hayamos avanzado notablemente en el reconocimiento de derechos y leyes LGTBIQ+, todavía nos queda mucho por recorrer, sobre todo en los 72 países en donde pertenecer a dicha comunidad, es ilegal y penado hasta con la muerte. La LGBTIfobia nunca ha desaparecido y como todo tipo de opresión y discriminación, debe de ser erradicada.

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Juan Ramón Quintana