‘El sueño de una noche de verano’ ingeniosamente adaptada con una perspectiva más moderna por la compañía Trece Gatos

Una adaptación de la obra de William Shakespeare realizada por la compañía Trece Gatos que estará este verano en el Teatro Arlequín en la Gran Vía de Madrid.

Siguiendo la filosofía del profesor Keating (Robin williams) en la película El club de los poetas muertos (1989), que recitando a Walt Whitman exclama ‘Que prosigue el poderoso drama, y que tú //puedes contribuir con un verso’, la compañía Trece Gatos coge el toro por los cuernos y de una manera innovadora, de ambiente gótico y con un mensaje feminista reinterpreta la clásica obra de  Shakespeare El sueño de una anoche de verano (1605). 

Con esta mentalidad, la obra sufre una metamorfosis en la cual ciertas partes y personajes del original son reinvenadas o directamente se prescinde de ellas. Aunque pueda parecer una apuesta arriesgada para amantes del clásico Shakespeare, el resultado no decepciona sino que resulta inspirador. En esta adaptación se siguen tratando los temas que ya el original toca como la superficialidad del amor, donde los tópicos son repetidos y exagerados hasta a veces sonar ridículos, o la sutil, pero desde luego presente de principio a final, lucha de poder entre los dos sexos en el juego del amor.

También quería dedicar unas palabras al maravilloso trabajo de los actores de la compañía. En general el nivel es excelente, lo cual es importante en cualquier obra pero, a mi parecer, lo es más en una obra donde el protagonismo entre personajes está tan repartido. El espectador se enternecerá y reirá con las actuaciones tan buenas de la compañia Trece Gatos.

Por otra parte, el trabajo de dirección y versión de Carlos Manzanares Moure no se queda atrás y es capaz de, como ya he dicho antes, conseguir la hazaña de recontextulaizar a Shakespeare y no perderse en el camino, sino al contrario, ganar. El uso de elementos audiovisuales, la elección de el estilo visual gótico e incluso las alusiones al público que arriesgan son muy enriquecedoras. En resumen, recomendaría esta obra sin dudarlo. Puede que sorprenda al espectador con sus cambios respecto al original, pero el mensaje de la obra es inspirador. 
Lo mejor; aparte de las innovaciones ya habladas, a Shakespeare hay que verlo en vivo, en el teatro, que es como él pensó sus obras. De esta forma la obra gana vida, y en mi opinión, llega más y se entiende mejor. Juntando la gran compañía teatral de los Trece gatos y está magnífica obra, yo recomiendo el resultado. 
Lo peor; quizá pecando de purista, pero hay algunas partes del original que eche de menos. Entiendo porque se prescindió de ellas respecto a esta interpretación y su mensaje, pero en especial la obra dentro de la obra del original me parece tan brillante que eche de menos ver un poco más de ella.

 

La obra cambia hacia una perspectiva más focalizada en la independencia y relevancia de los ricos personajes femeninos que tiene. Pararé de escribir aquí, que quiero dejar al lector con la intriga para que pueda disfrutar al ver la representación. Por último , creo importante comentar el precioso mensaje de sororidad que la obra lanza a través de la intertextualidad audiovisual y del desenlance, y aquí otra vez me contengo de seguir escribiendo para evitar spoilers.

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Beatriz Martín del Pozo

Estudiante de Filología Inglesa, actualmente de Erasmus en Inglaterra. Acaba de auto-publicar su primer libro de poesía Noies, una colección de poemas sobre la guerra civil através de la narrativa de mujeres.

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