LA INTIFADA ARTÍSTICA

Una manera pacífica de luchar contra la ocupación de Israel en Palestina

La pintura, el teatro, la fotografía, el circo y la música actúan como estímulo pacífico, reivindicativo y didáctico ante el mundo y la propia sociedad árabe que sobrevive al dominio represivo del estado sionista desde 1948. Es lo que ya se conoce como “artivismo”, conjunto de actividades culturales que hoy se necesitan, quizá más que nunca, tras la decisión unilateral de Donald Trump de convertir a Jerusalén en la capital de Israel y provocar un estallido de violencia.

Utilizar las artes circenses como poderosa arma para combatir el injusto statu quo impuesto por Israel sobre territorio palestino es la razón por la que la ONG española Pallasos en Rebeldía (con doble “l” por su relación con Galicia) viaja hasta las ciudades de Belén, Hebrón, Ramallah, Nablus, Cisjordania, Gaza y Jerusalén. Hospitales, universidades, colegios y campos de refugiados constituyen los lugares en los que han centrado su trabajo con la creación de pasacalles y la formación de talleres de acrobacias. La última ocasión de su visita ha sido en el pasado mes de septiembre, con motivo de la celebración del Festiclown, en el que han participado más de cuarenta artistas de diferentes partes del mundo.

Pallasos en Rebeldía en Palestina 2017 (Foto de Pallasos en Rebeldía)

Esta organización artística ha contribuido a la alegría del pueblo Palestino en diez ocasiones más. El fundador de Pallasos en Rebeldía, Iván Prado, en 2010 sufrió la prisión y expulsión de territorio israelí por considerarle un activista, noticia que publicó el New York Times en ese año y que le dio a conocer, además de ayudarle a conseguir el permiso para poder volver a Palestina.

Pallasos en Rebeldía en Palestina 2017 (Foto de Pallasos en Rebeldía)

Desde que pisó suelo palestino, Prado ha tenido muy claro qué objetivos quiere cumplir con la propuesta cultural de Pallasos en Rebeldía: “Apoyar la lucha a través del circo, generar esperanza, alegría, risas y que al final esto se convierta en resistencia y resiliencia que combate al sistema global del terror”. Han nacido diversas iniciativas artísticas, como en la que trabaja el trapecista, Abraham Pavón, que se suma a las palabras de su compañero: “Tenemos proyectos de circo, como por ejemplo en Nablus y Ramallah. Y salvando las barreras culturales, al convivir y compartir, vemos que al final somos más parecidos de lo que creemos”.

Pallasos en Rebeldía y Sayhat Palestina (Foto de Pallasos en Rebeldía)

Nunca van solos. Los acompañan grupos de voluntarios impulsados por iniciativa del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, que este año cumple su tercera edición con el nombre de Sayhat Palestina (Grita Palestina). Sandra Escanciano y Eva Álvarez son dos de las cooperantes volcadas en las tareas socioculturales que realizan en diferentes campos de trabajo. Gracias a su gran experiencia, Eva ha aprendido que “los israelitas quieren que nosotros, en vez de contar que el pueblo palestino es un ejemplo de solidaridad, lucha y resistencia pacífica, digamos que nos han apuntado con armas a menos de cinco metros”. A su compañera le emocionó que “los palestinos estuvieran siempre muy atentos a que a los voluntarios que íbamos no nos pasase nada”.

Sayhat Palestina (Foto de Sayhat Palestina)

El caso de Abu Sakha

Entre los numerosos habitantes de los territorios ocupados que se han contagiado de la labor de Pallasos en Rebeldía se encuentra Monhammad Abu Sakha, que con 26 años es un joven “artivista” de la ciudad de Jenin que ha sufrido una condena de 20 meses de prisión tras una detención de procedimiento administrativo, ilegal en cualquier estado democrático, de la que se hizo eco Amnistía Internacional.

En esta misma ciudad, también han despuntado actividades culturales que tienen que ver con la música y las artes escénicas. El grupo Teatro para la Libertad, creado durante la Primera Intifada (1987-1993) en el campo de refugiados, ha sido destruido y vuelto a resurgir de sus cenizas en varias ocasiones como propuesta cultural para que muchos jóvenes abandonaran las armas y las drogas, a la vez que las personas mayores recuperaran esperanzas perdidas. El actor chileno Benjamín Vicuña ha viajado a Palestina para rodar un documental sobre este grupo de teatro y el Teatro Inad, en Beit Jala, cuyo hilo argumental comprende la infancia y las artes escénicas mediante el rescate de diversas historias de niños palestinos que han vivido en medio de la violencia.

Otro de los jóvenes reclutados por esta ONG es Ahmad Jubeh, artista circense profesional de Jerusalén. Es uno de los miembros del grupo Street-Circus, cuyo objetivo es “reivindicar la libertad de Palestina a través del clown, sin tocar ni agredir a nadie”, asegura. El género audiovisual forma parte también de sus habilidades artísticas puesto que crea vídeos en los que aparece realizando malabares, acrobacias o cualquier actividad circense por las calles de la ciudad. Para él, todo ello forma parte de una valiosa herramienta para denunciar que Jerusalén es la capital de Palestina desde antes de que Donald Trump lo cuestionase.

Street-Circus (Foto de Street- Circus)

“Sin arte no hay revolución”

Las artes plásticas también ocupan un lugar destacado dentro del compromiso con el pueblo palestino. Para la ilustradora feminista Iris Serrano, es una prioridad máxima mostrar lo que no se ve sobre lo que ocurre en los territorios ocupados por Israel, porque “el arte es un alimento para la lucha -dice- y sin él no hay revolución”. El pasado septiembre viajó a varias localidades palestinas para inmortalizar sobre paredes de colegios y muros de un centro hispano-palestino retratos de mujeres con frases de aliento. Es como si quisiera conmemorar la obra del misterioso grafitero británico Banksy cuando plasmó en la ciudad de Belén de 2007 la silueta de una niña colgada de unos globos sobre el muro de 700 kilómetros que los sionistas habían levantado en Palestina.

La artista Iris Serrano y uno de sus murales en Palestina 2017 (Foto de Iris Serrano)

Aunque siempre pinta en femenino, Iris Serrano entiende su trabajo como un abrazo colectivo al pueblo de Palestina que deja allí, pero también siente la necesidad de contar lo que ha vivido cuando regresa a España. Es autora de una pintura sobre tela de grandes dimensiones que simboliza el maltrecho viaje en barco de la iniciativa Mujeres Rumbo a Gaza, hoy expuesta en un centro de solidaridad con el pueblo palestino en Madrid.

Ilustración de Iris Serrano para Mujeres Rumbo a Gaza (Foto de Iris Serrano)

Notas por la paz

La mejor manera que ha encontrado el cantante, violonchelista y compositor Rondo para sumarse a la intifada “artivista” es el Rap. En las letras de sus canciones reside un gran componente social: “La palabra es un arma brutal que puede herir y dañar sin derramar ni una sola gota de sangre”.  Considera que los mensajes de denuncia en su música son un deber solidario con la injusticia que se está cometiendo con los territorios ocupados palestinos.

El productor y pianista del rapero Víctor Tarín, conocido como VikBlackKeys, opina que Rondo en sus letras es una apisonadora, se documenta mucho y todas sus letras están estudiadas. No dice ni una sola frase que esté mal contrastada”. Para Tarín el arte es una vía de comunicación directa que consigue apelar a los sentimientos de las personas que ningún otro medio puede lograr. El compromiso de ambos con la causa palestina desemboca en que el dinero recaudado con la venta de su último disco, Los suspiros de Ramallah, se destinen a asociaciones de ayuda a este pueblo oprimido.

Carátula CD Los suspiros de Ramallah, de Rondo (Foto de Rondo)

Con la orquesta West-Eastern Divan, integrada por palestinos y judíos desde 1999, el director argentino-palestino Daniel Barenboim difunde un mensaje de paz por todo el mundo. El prestigioso músico siempre ha opinado que “la orquesta es la convicción de que no existe una solución militar al conflicto árabe-israelí y que los destinos de ambos pueblos están inevitablemente unidos”, según publicó la agencia de noticias IPS.

Con la decisión unilateral de Donald Trump de convertir Jerusalén en la capital de Israel, los problemas de la ocupación del territorio palestino se han agravado considerablemente. En este estado de tensión, el arte juega un papel fundamental. Junto con el pueblo es el coprotagonista de una solución pacífica donde los pinceles sustituyan a las armas que les apuntan, las amenazas se transformen en sinfonías y las risas del circo ahoguen el sonido de las bombas.

 

PALLASOS EN REBELDÍA: http://pallasosenrebeldia.org/

IRIS SERRANO: https://www.instagram.com/iris_serrano_ilustracion/

RONDO: http://www.rondomc.com/

STREET-CIRCUS: https://www.facebook.com/groups/230927770662645/

SAYHAT PALESTINA: https://www.facebook.com/gritapalestina/

 

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Andrea Lázaro

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